La influencia de las diversas culturas que han convivido con la sociedad turca durante el imperio otomano pueden apreciarse en la cocina del país. Dentro de los primeros platos son recomendables las sopas como la bulama çorbasi: sopa de yogurt y ayran; la yogurlty dövme çorbasi: sopa de trigo con huevos y yogurt o oz çorbasi: caldo de carne con trigo y yogurt. Entre las ensaladas, destacan: la coban salatasi que es la ensalada de pastor, y la patlican salatasi, que consiste en un puré de berenjenas asadas con yogurt. Otra de las especialidades turcas son los hojaldres rellenos. También carnes como yogurtly kebap, pinchitos de carne servidos sobre pan tostado con salsa de tomate y yogurt, el kuzu dolma: delicioso cordero relleno con arroz y pasas; y el famoso doner kebap de carne. No hay que olvidar el yaprak dolmasi, finas hojas de parra rellenas con arroz; las zeitinyagli enginar, alcachofas en aceite de oliva; o el imam bayildi, berenjenas preparadas con ajos, tomates y aceite de oliva. En pescados, las karides guvec, gambas con salsa de queso al horno; el midye dolma, mejillones rellenos con arroz; o el kilic sis izgara, el pez espada asado. Entre los postres destacan: el tel kadayif, hojas de pasta con nueces y pistachos; el kadin gobegi, dulce de «ombligo de dama», o el baklava, trozos de hojaldre con pistachos y almíbar. Un buen complemento es el raki, la bebida típica turca, y para terminar un delicioso café turco o kahve |